En plena naturaleza, los lobos y los perros salvajes ingieren componentes vegetales como bayas, césped, hierbas, tubérculos y frutas. Además, aparte de carne, los perros también necesitan cierta cantidad de fibra que contribuya a la digestión y aporte de forma natural numerosos nutrientes y sustancias vegetales secundarias.
Para Canireo procesamos calabaza, calabacín, zanahorias, espinacas, manzanas, bayas de aronia, apio, remolacha, albaricoque, raíz de perejil y chirivía. Los secamos cuidadosamente y los picamos muy finamente. De esta manera, el organismo del perro puede absorber y metabolizar los nutrientes de forma óptima.